¿Estamos Presenciando la Muerte de la Industria Hípica Mexicana de Carreras de Caballos?
Dos acontecimientos aparentemente distintos podrían terminar por darle el tiro de gracia a una industria que durante más de ocho décadas ha generado empleos, inversión, crianza de caballos pura sangre y espectáculo alrededor del Hipódromo de las Américas.
Por un lado, fracasó la subasta organizada por el SAT de acciones de Impulsora de Centros de Entretenimiento de las Américas (ICELA), empresa vinculada con la operación del Hipódromo de las Américas. Nadie presentó una postura y la subasta número 19358 fue declarada oficialmente: “Almoneda desierta”.
Por el otro, México mantiene suspendida la importación desde Estados Unidos de equinos destinados, entre otras actividades, al deporte y la reproducción.
Los dos problemas terminan encontrándose en el mismo lugar: el Hipódromo de las Américas.
Una Subasta que Nadie Quiso
El SAT intentó recuperar un crédito fiscal multimillonario mediante la subasta de acciones de ICELA. Pero nadie las quiso.
¿Qué hará ahora el SAT con esas acciones? ¿Intentará nuevamente venderlas? ¿Se las adjudicará el Fisco Federal? ¿Qué consecuencias tendrá todo esto para el control de la empresa y, especialmente, para el permiso otorgado por la Secretaría de Gobernación?
Existe, además, un antecedente que resulta imposible ignorar.
Codere comenzó teniendo 49 por ciento de ICELA y en 2012 adquirió otro 35.8 por ciento, con lo que alcanzó 84.8 por ciento.
La Auditoría Superior de la Federación documentó posteriormente que, respecto de Administradora Mexicana de Hipódromo, la DGJS no acreditó el cumplimiento de la condición del permiso que limitaba a 49 por ciento la participación de accionistas extranjeros y señaló que, de incumplirse, procedía la revocación. La ASF también observó deficiencias de la DGJS en la vigilancia de la composición accionaria de empresas permisionarias.
Entonces cabe preguntar: ¿cómo se permitió llegar del 49 al 84.8 por ciento y qué hizo durante todos esos años la autoridad encargada de vigilar el permiso?
Y Ahora… ¿Dónde Están los Caballos?
Como si lo anterior fuera poco, apareció un problema que amenaza directamente la materia prima de esta industria: los caballos.
SENASICA suspendió temporalmente la importación desde Estados Unidos de equinos destinados a reproducción, trabajo, deporte, exhibición, tránsito y sacrificio, como medida sanitaria ante la presencia del gusano barrenador.
La protección zoosanitaria es indispensable. Nadie podría discutirlo. Pero también es indispensable preguntarnos qué consecuencias tendrá esta medida para una industria hípica que ya se encontraba seriamente debilitada.
Estados Unidos ha sido históricamente una de nuestras principales fuentes de adquisición de caballos para competir y reproducirse en México.
Si ese flujo permanece interrumpido y nuestra disminuida crianza nacional no alcanza para sustituirlo, la ecuación es muy sencilla: menos caballos significan menos carreras; menos carreras, menos apuestas; menos apuestas, menos ingresos y premios; y menos premios, menos propietarios dispuestos a invertir.
Es un círculo vicioso que puede terminar haciendo inviable la actividad.
¿Habrá Caballos Suficientes para Correr en 2027?
No podemos afirmar todavía que el próximo año no habrá carreras en el Hipódromo de las Américas. Pero sí podemos formular una pregunta que la Dirección General de Juegos y Sorteos debería estar contestando desde ahora: ¿habrá suficientes caballos para integrar programas de carreras competitivos durante la temporada 2027?
Durante años hemos denunciado el deterioro del Hipódromo, la reducción de carreras y premios, el debilitamiento de la crianza nacional y la necesidad de contar con una autoridad hípica verdaderamente independiente.
Hemos presentado escritos, solicitado reuniones y propuesto soluciones. Mientras tanto, el deterioro continúa.
Hoy tenemos dos enormes focos rojos: nadie quiso comprar las acciones que el SAT puso en subasta y está cerrada la principal fuente extranjera de abastecimiento de caballos para nuestra industria.
¿Qué más tiene que ocurrir para que la autoridad reguladora actúe? ¿O será un plan para que la ilegal permisionaria no cumpla con el propósito de su permiso?
Porque si finalmente desaparece la industria hípica mexicana, habrá que preguntarnos no solamente quién la dejó morir, sino qué autoridades, teniendo la obligación y las facultades para impedirlo, contemplaron durante años su deterioro sin actuar.
El Hipódromo de las Américas abrió sus puertas en 1943. Más de ochenta años después, podríamos estar presenciando el principio de su final.
Las industrias rara vez mueren de un día para otro. Primero se deterioran. Después se abandonan. Y finalmente desaparecen.
Fuentes documentales para verificación editorial
Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), comunicado del 9 de junio de 2026: suspensión temporal de HRZ para importación de animales vivos desde Estados Unidos, incluidos equinos para reproducción, trabajo, deporte, exhibición, tránsito y sacrificio. https://www.gob.mx/senasica/prensa/acuerdan-mexico-y-estados-unidos-suspender-intercambio-de-animales-vivos-como-medida-precautoria-por-gusano-barrenador-del-ganado-428280
Servicio de Administración Tributaria, SubastaSAT, subasta núm. 19358: “No se realizaron posturas — Almoneda desierta”. https://www.remates.sat.gob.mx/SubastaSAT/SBSAntecedentes1.asp?clave=19358
Auditoría Superior de la Federación, Informe Individual del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2019, observaciones sobre la DGJS y la composición accionaria de Administradora Mexicana de Hipódromo. https://www.asf.gob.mx/Trans/Informes/IR2019c/Documentos/Informes_simplificados/2019_ficha_GB_a.pdf

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